Geles de lactato: el gran fenómeno del Tour de Francia y lo que de verdad se sabe de ellos

Pogačar compite con un gel de lactato exógeno y sus rivales prueban el suyo. Mientras tanto, no hay ensayos publicados sobre esos geles, y los trabajos disponibles sobre suplementos de lactato se contradicen entre sí. Lo analizamos sin entusiasmos.

AS
Anna Severova

En el verano de 2026 ocurrió en el pelotón lo que se esperaba desde hacía años: el lactato se mudó oficialmente de la categoría de «eso que nos mata» a la de «eso que comemos». El equipo de Pogačar usa el nuevo gel de Enervit con lactato exógeno; otro equipo prueba ExoLactate, un desarrollo de Aitor Viribay en el que unos 5 g de lactato se reparten entre los geles y van acompañados de carbohidratos. Los titulares prometen un avance en la nutrición deportiva. Veamos qué hay detrás.

Por qué el lactato pasó a ser combustible

El apunte histórico aquí no es un adorno: explica toda la trama. Durante décadas se consideró al lactato el culpable del ardor en las piernas y de la caída de la potencia, un subproducto de un metabolismo «equivocado». Esa imagen ha quedado obsoleta: los trabajos de George Brooks y su concepto de la lanzadera del lactato demostraron que el lactato es un sustrato energético de pleno derecho. Las fibras musculares, el corazón y el cerebro saben oxidarlo, y entre fibras y órganos circula como forma de transporte de energía.

De ahí la idea del producto: si los músculos ya usan el lactato como combustible, ¿por qué no dárselo desde fuera, junto con carbohidratos? Las ventajas teóricas parecen lógicas: un sustrato adicional que no compite con la glucosa por los transportadores intestinales, más un posible efecto tampón sobre el equilibrio ácido-base.

La teoría es bonita. El problema es que aún hay que llevarla hasta el producto.

Qué mostraron los ensayos reales

Ensayos publicados directamente sobre esos geles en humanos no hay. A mediados de 2026, ninguno de los protocolos empleados en el pelotón ha pasado por una publicación revisada por pares. Todo lo que tenemos son trabajos sobre suplementos de lactato en general.

El más cuidadoso de los recientes es un estudio piloto aleatorizado, doble ciego y cruzado (Ewell et al., Nutrients, 2024). Participaron 15 personas (9 hombres, 6 mujeres), y además eran aficionados que entrenaban al menos 150 minutos por semana, no profesionales. El suplemento contenía lactato de calcio y de magnesio más vitamina D₃, con una dosis de 19 ± 1 mg/kg de masa corporal.

Los resultados salieron llamativamente divididos:

  • VO₂peak: 44,3 frente a 44,3 ml/kg/min (p = 0,87), cero.
  • Umbral ventilatorio: 1,63 frente a 1,65 l/min (p = 0,82), cero.
  • Potencia en el umbral de lactato: 179 frente a 179 W (p = 0,41), cero.
  • Contrarreloj de 20 minutos: 197 frente a 204 W, un aumento de en torno al 4 % (p = 0,02).

Es decir, el resultado en la contrarreloj mejoró, pero ninguno de los marcadores fisiológicos con los que se podría explicar se movió. Si el lactato ampliara realmente las capacidades aeróbicas, esperaríamos algún movimiento al menos en el umbral o en el VO₂peak. No lo hay.

Otro trabajo de 2024, según se describe en las revisiones del tema, usó una dosis de lactato de calcio bastante mayor —del orden de 120 mg/kg— en series repetidas de 1 y 4 km, y no encontró ningún aumento del rendimiento. Eso sí, el bicarbonato en sangre de los sujetos subió de forma fiable y la percepción del esfuerzo disminuyó. La química interna cambió, las sensaciones cambiaron; los segundos, no.

Fíjate en la incongruencia: la dosis menor dio efecto y la mayor no. Para una acción farmacológica de verdad esto es extraño y apunta más bien a que estamos ante ruido en muestras pequeñas, no ante un mecanismo fiable.

Cómo interpretarlo

La interpretación más prudente y, por lo que parece, más honesta: el lactato exógeno se comporta como un tampón suave del equilibrio ácido-base. Es capaz de aliviar ligeramente la sensación subjetiva de esfuerzo, pero no es un acelerador fiable.

Si es así, el pariente más cercano de los geles de lactato no son los carbohidratos, sino el bicarbonato de sodio. El mecanismo es parecido, el efecto es modesto y dependiente del contexto, y en torno al bicarbonato se han acumulado decenas de estudios, a diferencia de los geles, alrededor de los cuales por ahora hay cero.

Merece la pena hablar aparte de los testimonios que llegan del pelotón. Los ciclistas que han probado ExoLactate hablan de una menor percepción del esfuerzo a los mismos vatios, de una recuperación más rápida y de mejor resistencia a la fatiga. Es interesante, pero no son datos. Los deportistas no están cegados, saben que reciben una novedad y se encuentran en un entorno con unas expectativas de efecto colosales. El placebo funciona con fuerza en el deporte, y en los equipos de las grandes vueltas cambian decenas de variables a la vez.

Qué hacer siendo aficionado

  • No apresurarse. El producto es caro, no existe base de evidencia alguna para esos geles concretos, y los datos disponibles sobre suplementos de lactato no componen un cuadro convincente.
  • Cerrar primero lo básico. 60-120 g de carbohidratos por hora en el trabajo largo, un estómago entrenado para ello y una estrategia clara te darán un orden de magnitud más que un suplemento exótico. La calculadora de más abajo te ayudará a calcular tu necesidad de carbohidratos.
  • Recordar el aparato digestivo. Las sales de lactato en dosis grandes son una fuente potencial de problemas gastrointestinales, exactamente igual que el bicarbonato. Probar algo así por primera vez en competición no se puede.
  • Seguir el tema. Si dentro de un año o dos aparecen estudios aleatorizados en condiciones sobre los protocolos de geles concretos, la conversación se volverá sustancial. Por ahora es una hipótesis con un marketing muy bueno.

Lo esencial

  • El lactato es realmente combustible, no un desecho; el concepto de la lanzadera del lactato está confirmado. Pero de «es un sustrato» a «cómetelo y rodarás más rápido» hay mucha distancia.
  • No hay ensayos publicados sobre los propios geles. Ni Enervit C21 Pro ni ExoLactate han pasado una revisión por pares en humanos.
  • ECA piloto de 2024 en aficionados: +4 % en una contrarreloj de 20 minutos con ausencia total de cambios en el VO₂peak y en los umbrales de lactato y ventilatorio.
  • Otro trabajo con una dosis seis veces mayor no dio ningún aumento, y eso que el bicarbonato subía y el esfuerzo se percibía más ligero.
  • La interpretación más prudente: es un tampón suave, más cerca del bicarbonato que de los carbohidratos.
  • Los testimonios de los ciclistas del Tour no son prueba: no hay cegamiento, las expectativas son enormes y cambian decenas de variables a la vez.

Fuentes: Ewell T.R., Bomar M.C., Brown D.M. et al. «The Influence of Acute Oral Lactate Supplementation on Responses to Cycle Ergometer Exercise: A Randomized, Crossover Pilot Clinical Trial», Nutrients, 2024. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11357576/. Revisiones de los datos actuales sobre el lactato exógeno y los geles empleados en el Tour de Francia 2026: https://styrkr.com/en-us/blogs/training-and-nutrition-hub/lactate-gels-at-the-tour-de-france-what-the-research-actually-supports; https://velo.outsideonline.com/road/road-racing/tour-de-france/lactate-gels-drinks-tour-de-france-explainer/; https://www.bikeradar.com/news/enervit-c21-pro-lactate-gel-mix