El maratón de Edmonton resultó ser 674 metros más largo: cómo se mide en realidad un recorrido

Boston se negó a aceptar los tiempos recalculados y la organización se negó a devolver el dinero. Analizamos el contador Jones, el margen obligatorio de un metro por kilómetro y por qué el reloj casi siempre marca más de 42,195.

El maratón de Edmonton resultó ser 674 metros más largo: cómo se mide en realidad un recorrido

En agosto de 2026 los participantes del maratón de Edmonton no corrieron 42,195 km, sino aproximadamente 674 metros más. La causa es prosaica: un desvío por unas obras que no se compensó acortando otro tramo. A parte de los corredores el reloj les marcó unos 800 metros de más.

A partir de ahí la historia se volvió dolorosa. La organización pidió disculpas, pero se negó a devolver el dinero. Y la Boston Athletic Association respondió con una fórmula que no deja alternativa: no se aceptan tiempos corregidos si la distancia fue mayor o menor de 42,195 km; es una política de siempre y no habrá excepciones.

El coste se calcula fácilmente. Al ritmo que suponen las marcas de clasificación, esos 674,7 metros de más cuestan unos 2 minutos y 48 segundos a los hombres de 18–34 años y unos 3 minutos y 26 segundos a las mujeres de 40–44. En la selección para Boston 2026 quedaron fuera 8887 personas que sí habían cumplido la marca: el corte fue 4:34 más rápido que el tiempo oficial. Es decir, tres minutos de más no son «casi lo consigo», son quedarse fuera un año entero.

La historia tiene la virtud de obligar a plantear una pregunta que normalmente no preocupa a nadie: ¿de dónde sale la certeza de que el recorrido mide exactamente 42,195?

El contador Jones

Los recorridos homologados no se miden con cinta métrica, ni con rueda de medición, ni con GPS. Se miden con una bicicleta equipada con un contador Jones: un reductor mecánico montado en el buje de la rueda delantera que cuenta fracciones de vuelta con alta resolución.

La lógica es esta. La longitud absoluta de la circunferencia de la rueda es desconocida y varía continuamente: presión del neumático, temperatura, peso del medidor. Por eso el contador no se traduce a metros de forma directa, sino que se calibra en un tramo patrón.

  • El tramo de calibración es recto, llano y asfaltado, normalmente de 300–400 metros, medido con cinta métrica de acero.
  • El medidor lo recorre al menos cuatro veces antes de medir el circuito y al menos cuatro veces después.
  • La calibración «posterior» es obligatoria, porque en unas horas el neumático pierde presión y parte de la medición acaba hecha con otra rueda.

El camino más corto posible

El segundo principio es menos evidente y explica la mitad de los malentendidos con los relojes.

El recorrido se mide por el camino más corto posible, el SPR (shortest possible route). El medidor circula estrictamente por el interior de todas las curvas, corta por las tangentes y pasa junto al bordillo allí donde está físicamente permitido. Nadie corre así en una carrera real.

Cada recorrido se mide dos veces de forma independiente, y los dos resultados deben coincidir con una precisión del 0,08 %. De los dos se toma el mayor.

Un metro por kilómetro

Y, por último, el tercer principio: el factor de prevención de recorrido corto (short course prevention factor).

A todas las mediciones se les añade un metro por cada kilómetro, es decir, un factor de 1,001. Al medirlo, el maratón se plantea como 42 237 metros, no como 42 195.

El sentido está en la asimetría del error. Un recorrido más largo de lo anunciado es una molestia. Uno más corto es una catástrofe: se anulan récords, se cancelan clasificaciones, se devalúa toda la lista de resultados. Por eso el sistema lleva incorporado a propósito un margen a favor del «un poco más largo».

De ahí se sigue una conclusión que conviene aceptar de una vez y no volver a discutir: cualquier recorrido homologado es de antemano algo más largo que su distancia nominal. Unos 42 metros en el maratón. No es un error, es el diseño.

Por qué el reloj siempre marca de más

Ahora se entiende por qué en la meta de un maratón el Garmin dibuja 42,4–42,7 km, y eso no significa que el recorrido esté mal medido.

Se suman tres cosas.

El margen de 1,001: 42 metros más.

No corres por el SPR. Adelantamientos, avituallamientos, un arco amplio en una curva, el intento de escapar de la aglomeración. Con uno o dos metros de más en veinte curvas se acumulan uno o dos centenares de metros, y en un maratón urbano concurrido, más.

El error propio del GPS. Según una medición en el ultramaratón Two Oceans (56 km, 255 corredores, ocho categorías de dispositivos), el error relativo mediano de los relojes iba del 0,6 ± 0,3 % al 1,9 ± 1,5 %. En la distancia de maratón, un 1 % son 420 metros. El error crece con los edificios altos, los puentes, los túneles, el follaje denso y las curvas frecuentes: el receptor recorta el arco de la curva en tramos rectos o, al revés, añade «ruido» estando parado.

Justamente por eso el GPS no sirve para homologar: no porque los relojes sean malos, sino porque la precisión exigida del 0,08 % les resulta inalcanzable.

Qué hacer si corres

  • Calcula el reparto de ritmos por las marcas kilométricas del recorrido, no por el reloj. Las marcas están puestas según la distancia medida; el reloj, según su propia versión de la realidad. Si en el kilómetro treinta el reloj «adelanta» 300 metros a la señalización, estás corriendo algo más despacio de lo que crees y te equivocarás en el reparto.
  • Pon las vueltas automáticas en modo manual o, como mínimo, contrástalas con las marcas. El kilómetro automático por GPS desvía el ritmo entre 3 y 5 segundos respecto al real.
  • Corre por las tangentes. Es la única forma legal de acercarse a los 42,195. En un recorrido urbano sinuoso el ahorro llega a un par de centenares de metros, es decir, a un minuto.
  • Comprueba la homologación del recorrido si vas a por una marca de clasificación. Tener el certificado de AIMS/World Athletics o de la federación nacional es lo que separa un resultado que te van a aceptar de otro que se quedará en un bonito recuerdo.
  • No esperes que te recalculen nada. El caso de Edmonton dejó clara la postura de los organizadores de los majors: solo se recalcula una distancia correctamente medida.

Lo esencial

  • El maratón de Edmonton 2026 resultó 674,4 metros más largo por un desvío sin compensar; Boston se negó a aceptar los tiempos corregidos.
  • Los recorridos se miden con una bicicleta con contador Jones, calibrada en un tramo patrón de 300–400 m un mínimo de cuatro veces antes y cuatro veces después de la medición.
  • Se mide por el camino más corto posible, dos veces de forma independiente y con una discrepancia no superior al 0,08 %; cuenta el resultado mayor.
  • A todo ello se le añade 1 metro por kilómetro (factor 1,001): el maratón se mide como 42 237 m.
  • Por eso un recorrido homologado siempre es algo más largo que el nominal, unos 42 metros.
  • El error de los relojes GPS deportivos, según la medición en 56 km, va del 0,6 % al 1,9 %, es decir, hasta 800 metros en un maratón.
  • La referencia durante la carrera son las marcas kilométricas, no lo que indique el reloj.

Fuentes: Marathon Handbook, «Edmonton Marathon Defends Course Runners Say Ran Long», 2026 · Boston Athletic Association, declaración sobre su política de aceptación de resultados · World Athletics / AIMS, normas de medición de recorridos y factor de prevención de recorrido corto · Johansson R.E., Adolph S.T., Swart J., Lambert M.I. «Accuracy of GPS sport watches in measuring distance in an ultramarathon running race». International Journal of Sports Science & Coaching, 2020. DOI: 10.1177/1747954119899880