Flato: el 70 % de los corredores, un único mecanismo plausible y lo que de verdad ayuda

El dolor bajo las costillas al correr no es «el hígado» ni «el bazo que no da abasto». Una revisión en Sports Medicine reunió todas las hipótesis y mostró que lo que mejor explica los signos del ETAP es la irritación del peritoneo. Más los datos sobre quién está en riesgo y qué corta el episodio.

Flato: el 70 % de los corredores, un único mecanismo plausible y lo que de verdad ayuda

Un clásico: vas corriendo bien, con la respiración tranquila, y de pronto empieza a pinchar bajo la costilla derecha con tanta fuerza que tienes que aflojar. La sabiduría popular del corredor suele culpar al hígado: que se congestiona de sangre. En la medicina deportiva anglosajona el fenómeno tiene nombre y código: ETAP, exercise-related transient abdominal pain, dolor abdominal transitorio relacionado con el ejercicio.

Veamos qué se sabe de él, porque se sabe sorprendentemente mucho.

Con qué frecuencia ocurre

La revisión de Sports Medicine (Morton y Callister) recopiló los datos de prevalencia:

  • alrededor del 70 % de los corredores ha sufrido ETAP al menos una vez en el último año
  • en una carrera concreta el dolor alcanza aproximadamente a uno de cada cinco participantes (27 % en un estudio, 17 % en otro, 21 % en un 10 km)

Por deportes, el cuadro anual es este: natación, 75 %; carrera, 69 %; equitación, 62 %; aeróbic, 52 %; baloncesto, 47 %; ciclismo, 32 %.

Fíjate en el orden. La natación va por delante de la carrera y el ciclismo queda muy atrás. Es una pista importante sobre el mecanismo: la cuestión no está en el impacto del pie contra el suelo.

Siete hipótesis y una superviviente

La revisión repasa las explicaciones que se han ido proponiendo durante décadas:

  1. Isquemia del diafragma
  2. Tracción de los ligamentos que suspenden las vísceras abdominales del diafragma
  3. Isquemia o distensión del tracto gastrointestinal
  4. Espasmo de la musculatura de la pared abdominal
  5. Dolor isquémico por compresión del tronco celíaco por el ligamento arcuato medio
  6. Irritación de los nervios espinales
  7. Irritación del peritoneo parietal, la membrana que tapiza por dentro la cavidad abdominal

La que mejor se ajusta a los signos del ETAP es la última. Los argumentos:

  • El carácter del dolor coincide. La irritación del peritoneo parietal produce un dolor agudo y bien localizado, que es exactamente como lo describen.
  • Explica el dolor en el hombro. Una parte de quienes lo sufren refiere dolor referido en la punta del hombro, la zona clásica de inervación del nervio frénico.
  • Explica la relación con la comida. Un estómago lleno aumenta la fricción entre las hojas del peritoneo.
  • Explica la dispersión de localizaciones. El ETAP aparece sobre todo en los flancos, a lo largo del reborde costal, pero puede surgir en cualquier zona del abdomen.

Aun así, los autores escriben con honestidad que la etiología sigue siendo hipotética y que requiere más investigación. No es un hecho establecido, sino la mejor versión disponible.

De paso se pueden cerrar las explicaciones populares. El hígado no tiene nada que ver: el ETAP aparece con la misma frecuencia a la izquierda que a la derecha, y en los nadadores más que en los corredores.

Quién está en riesgo

La edad es el factor más potente, y la relación es inversa. Entre los menores de 20 años lo sufre el 77 %; entre los mayores de 40, el 40 %. Es decir: con los años el problema literalmente se pasa solo.

Comida y bebida. Volúmenes grandes 1–2 horas antes del esfuerzo. Especialmente provocadoras resultan las bebidas hipertónicas: zumos concentrados, isotónicos disueltos demasiado fuertes, todo lo dulce y espeso.

Postura. Las personas con cifosis —una curvatura torácica acentuada— son más propensas al ETAP.

Columna. La palpación de las vértebras torácicas T8–T12 reproducía los síntomas en una parte de los sujetos.

El sexo y la constitución física no mostraron relación significativa. El nivel de entrenamiento tampoco salva del todo: los deportistas bien preparados no están a salvo, aunque su frecuencia sea menor.

Qué hacen quienes lo sufren

Una encuesta a personas afectadas dio este ranking de maniobras que alivian:

  • respiración profunda: 40 %
  • presión sobre el punto doloroso: 31 %
  • estiramiento de la zona afectada: 22 %
  • inclinarse hacia delante: 18 %

Los autores de la revisión señalan que los datos sobre la eficacia de estas maniobras son contradictorios y que la forma más fiable de cortar el dolor es interrumpir el esfuerzo. Lo cual, como ellos mismos apuntan, no siempre es práctico ni siempre es deseable.

Cómo aplicarlo

  • No comas copiosamente en las 2 horas previas a la salida. Es la única recomendación que se sostiene en todas las fuentes.
  • Isotónico en lugar de hipertónico durante la prueba. Un zumo concentrado o una mezcla disuelta demasiado espesa es un provocador directo. Si te preparas tú la bebida, que no sea «más cargadita».
  • Entrena la ingesta de líquido en carrera en lugar de estrenarla el día de la competición.
  • Trabaja la zona dorsal. La apertura torácica y la postura no son esoterismo, sino uno de los pocos factores de riesgo confirmados.
  • Core y cinturón ancho. La revisión menciona tanto el fortalecimiento del core como un cinturón ancho de sujeción como formas de reducir la carga sobre las estructuras de suspensión.
  • En el momento del episodio: inspiración profunda con espiración forzada, presión de la palma sobre el punto doloroso, inclinación hacia delante. No funciona en todo el mundo, pero es lo que de verdad ayuda a la gente.
  • Si el dolor no cede en reposo, se irradia a otra parte o se repite siempre, eso ya no es ETAP, sino un motivo para ir al médico.

Lo esencial

  • El ETAP es un dolor abdominal transitorio ligado al esfuerzo; el 70 % de los corredores lo ha sufrido en el último año y, en una misma carrera, lo padece uno de cada cinco.
  • Por deportes: natación 75 %, carrera 69 %, ciclismo 32 %; el impacto no tiene nada que ver.
  • De las siete hipótesis, la que mejor encaja con los hechos es la irritación del peritoneo parietal; oficialmente, la etiología sigue sin demostrarse.
  • El hígado y el bazo no tienen nada que ver: el dolor es igual de frecuente a la izquierda y a la derecha.
  • La edad es el factor principal: 77 % antes de los 20 años frente a 40 % después de los 40.
  • Provocadores: volúmenes grandes de comida y bebida 1–2 horas antes, bebidas hipertónicas, cifosis; dolor a la palpación a la altura de T8–T12.
  • Maniobras de alivio: respiración profunda (40 %), presión sobre el punto (31 %), estiramiento (22 %), inclinación hacia delante (18 %).

Fuente: Morton D., Callister R. «Exercise-Related Transient Abdominal Pain (ETAP)», Sports Medicine, 2015. https://doi.org/10.1007/s40279-014-0245-z